COMUNICADOS

Comunicado de prensa No. 084
miércoles 23 de mayo 2012.

A través del diálogo se evitan injusticias y violencia

Toluca, México.- Todos, hombres y mujeres, somos capaces de hacer el bien y el mal contra nuestros semejantes porque nadie nos enseña a practicar la No-Violencia, una doctrina vinculada con la tolerancia y el diálogo como medios para solucionar los problemas.

Cristina García Rendón practicante de esta filosofía,  indicó la urgencia de iniciar a las personas en la No-Violencia Activa, sobre todo porque en este momento se vive con prisa, en el individualismo y privilegiando el atesoramiento de bienes

Explicó que para solucionar un conflicto es esencial el diálogo, pero éste debe realizarse con tranquilidad y preparación, en donde se expongan las razones de ambas partes, es decir, comunicarse y sobre todo, reconstruir la relación con el otro.

El problema es que nuestra educación nos dice que el conflicto nos fractura y evitamos el diálogo y ya no restablecemos la relación, sin embargo, debemos decir qué es lo que queremos, “En el diálogo debemos tener la certeza de a dónde queremos llegar”, comentó.

Indicó que el miedo, la inseguridad y los problemas de todo tipo nos llevan a hacer cosas bárbaras, por lo que reiteró la necesidad de de poner reglas en la casa, en la familia para prevenir o evitar un conflicto.

García Rendón, quien forma parte del amplio grupo de colaboradores de la filosofía de la No-Violencia Activa, impulsada por la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México, precisó que se deben seguir aprendiendo y desarrollando las habilidades, pues hay personas que son violentas por respuesta, pero no debemos entrar a la espiral de violencia.

Las actitudes que se necesitan para dialogar son la prudencia, para escuchar de forma activa; disposición, por la asertividad para hablar con nuestra verdad; argumentar, cuando estamos frente a una injusticia institucional; respeto mutuo; y  tolerancia, para dar tiempo al otro de expresar su situación.

En cuanto a las condiciones para establecer el diálogo se requiere identificar las causas del conflicto o la injusticia, asegurar la verdad a través de evidencias, documentos, grabaciones, fotos o elementos que avalen lo que se dice, así como testigos.

Concluyó que todos tenemos responsabilidad de prever los conflictos, dialogando a tiempo para evitar injusticias y no es la victoria de una de las partes como se produce la reconciliación y continuación de la vida; el problema es que la sociedad en la que vivimos nos enseña a ganar, es decir, tenemos un sistema de competencia para “convencer” y esto significa “vencer” al otro.