Comunicado
de prensa No. 057
domingo 14 de marzo de 2010.
Iniciativa de Ley de Voluntad Anticipada, propuesta de vanguardia a nivel nacional
La iniciativa de Ley de Voluntad Anticipada, es una propuesta de vanguardia a nivel nacional, no solamente porque lograría que el Estado de México se sume a las sólo tres entidades de la República en contar con un ordenamiento similar, sino que el documento promovido por la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México, cuenta con significativos avances, con referencia a los ya existentes.
Así lo dio a conocer Miguel Ángel Cruz Muciño, Director de la Unidad Jurídica y Consultiva de la Defensoría de Habitantes estatal, quien explicó que en todo el país, solamente el Distrito Federal, Michoacán y Aguascalientes cuentan con un marco legal que protege la voluntad de las personas respecto a las enfermedades terminales.
Detalló que la iniciativa que se propuso para el Estado de México, contempla aspectos con los que no cuentan las otras entidades, como la gratuidad, la simplificación administrativa y el apoyo médico, psicológico y tanatológico que se pretende brindar a los pacientes en etapa terminal y sus familias, en el marco de la iniciativa de Ley.
En las otras tres entidades, indicó Cruz Muciño, el trámite para expresar la voluntad anticipada tiene que hacerse ante Notario Público, mientras que en territorio mexiquense, podría hacer de manera gratuita si es aprobada esta Ley.
Asimismo, el Director Jurídico de la Codhem, recordó que el objetivo general de esta iniciativa es el de atender la delicada situación de las personas diagnosticadas con una enfermedad reconocida, irreversible, progresiva e incurable, que se encuentren en estado avanzado, con un pronóstico de vida inferior a seis meses.
Lo anterior significa que la iniciativa, de cristalizarse, permitirá que las personas en caso de ser diagnosticadas con una enfermedad en estado terminal, puedan rechazar la adopción de medidas desproporcionadas con el objeto de alargar el proceso de muerte, en situación de agonía; optando por recibir cuidados paliativos para reafirmar su vida, sin acelerar o posponer la muerte.
A los enfermos en estas condiciones, se conoce que su dignidad se deteriora profundamente por los severos dolores físicos y malestares emocionales; la dificultad para acceder a cuidados paliativos; la falta de asistencia tanatológica para ellos y sus familiares; así como la prolongación artificial y desproporcionada del proceso de muerte; la falta de sensibilidad y capacitación del personal de salud; y la discriminación.
Agregó que todas estas situaciones se agravan, cuando las personas con este diagnóstico no pueden expresar personalmente su voluntad para manifestar la forma en que desean ser atendidos, lo cual se lograría evitar mediante la aprobación de esta Ley.
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