Comunicado
de prensa No. 030
martes 09 de febrero de 2010.
Vivir sin valores, atenta contra derechos humanos
La pérdida de valores es uno de los problemas más graves que enfrenta la sociedad mexicana actual, afirmó Alan Alducin Linthwaite, especialista en el tema consultado por la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México, al señalar que cada vez son menos los padres de familia que educan a sus hijos con apego a los valores.
Durante una entrevista transmitida en el programa El Valor de tus Derechos Humanos, Alducin explicó que la familia es el verdadero núcleo formador de hombres en la sociedad y dijo que la rapidez con la que hoy se vive, las nuevas tecnologías y la necesidad, son factores que hacen que los miembros de la familia no tengan tiempo para convivir.
Por ello, apuntó que la falta de atención por parte de los padres hace que los niños se vuelvan individualistas; cuando un niño no se siente apreciado en su casa y no tiene atención, él va a buscar otras salidas que pueden orillarlo a convivir con gente negativa que sólo le traerá problemas, dijo.
Manifestó que no poner en práctica los valores con otros miembros de la comunidad significa violentar los derechos humanos de la otra persona, porque no se ejercita el respeto, la responsabilidad y la solidaridad.
Por lo anterior, afirmó que los valores orientan y hacen que una persona comprenda y estime a los demás, pero también se relacionan con la imagen que se construye de uno mismo y con el sentimiento sobre la competencia social, por lo que dijo, es fundamental que los padres trabajen con sus hijos en una educación encaminada hacia el respeto mutuo.
Agregó, que si bien la familia no es el único contexto donde se educa en valores, es una realidad que el ambiente de proximidad e intimidad que en ella se da, la hace especialmente eficaz en esta tarea.
Finalmente, manifestó que hablar de valores es una cosa, pero vivirlos es otra historia, por lo que invitó a los ciudadanos a esforzarse, concentrarse y a ser perseverantes para lograr que las acciones tengan como columna vertebral a los valores.
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