COMUNICADOS

Comunicado de prensa No. 010
jueves 14 de enero de 2010
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Solicita CODHEM a autoridades de Salud indemnizar a una ciudadana

•En vista de que una mala atención médica ocasionó que perdiera a su bebé.            
               
La impericia por parte de médicos adscritos a la Secretaría de Salud del Estado de México, provocó que una ciudadana perdiera a su bebé, por lo que al comprobarse la inadecuada atención a la paciente, la Comisión de Derechos Humanos de la entidad formuló una Recomendación para dicha dependencia.
                
Consta en el documento 44 del año 2009 de la Codhem, que la señora que sufrió tan lamentable pérdida, fue víctima de una mala práctica médica, en la que hubo retardo y omisión por parte de los galenos, quienes de acuerdo con peritajes especializados que consultó el Organismo defensor de los derechos fundamentales, contaban con los suficientes elementos para evitar el fallecimiento de la criatura en el vientre materno y no lo hicieron.
               
Debido a lo anterior, la Defensoría de Habitantes solicitó a la Secretaría de Salud realizar los trámites necesarios para que la afectada reciba una indemnización, además de que es necesario evaluar y constatar el perfil y la vocación de servicio de los médicos, a fin de sensibilizarlos sobre el debido trato a los pacientes y sus familiares, o en su caso, considerar su separación del servicio público en dicha dependencia.
               
El asunto que derivó en la mencionada resolución de la Codhem, se originó en junio de 2008, cuando la ciudadana afectada acudió al Centro de Salud Rural de San Buenaventura, en Toluca, de donde la mandaron al servicio de Obstetricia del entonces llamado Hospital Materno Infantil Josefa Ortiz de Domínguez. Ahí, el médico Emilio Martínez Fernández le indicó que era urgente que se practicara un ultrasonido, pidiéndole que acudiera a un laboratorio privado, ya que este nosocomio no contaba con tal servicio.
               
La señora así lo hizo, pero debido al costo no pudo hacerse el ultrasonido. Días después, acudió al seguro popular, quien le autorizó la realización del mencionado estudio, que no se llevó a cabo porque era fin de semana, no obstante, ella acudió a su segunda cita de obstetricia, donde la revisaron los médicos, quienes le dijeron que no se preocupara y que si llegaba a presentar alguna molestia, que acudiera a urgencias.
               
Fue el 22 de junio de 2008, cuando al presentar contracciones se trasladó al servicio de urgencias, donde la atendió el médico Hugo Salgado Martínez, quien le dijo nuevamente que si no se realizaba el ultrasonido no podía atenderla. Así lo hizo, pero no encontró ningún laboratorio cercano para efectuar el estudio, debido a lo cual regresó a urgencias y ahí, el médico le expresó que “ese no era su problema y que a ver como le hacía”, de manera grosera y altanera, según quedó asentado en la queja de la afectada.
               
Entonces, se topó accidentalmente con otro médico en este hospital, a quien pidió ayuda. El la canalizó al Centro Médico “Adolfo López Mateos”, donde finalmente le practicaron el ultrasonido, pero desafortunadamente fue demasiado tarde, ya que su bebé había dejado de existir aproximadamente 36 horas antes, por lo que tuvieron que intervenirla quirúrgicamente.
               
Tiempo después, la señora acudió a presentar su queja a la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México, por lo que comenzó una investigación a partir de la cual se supo que los doctores Jorge Quiroz Rodríguez, médico de base especialista “A”, Hugo Salgado Martínez, médico de base de gineco-obstetricia del área de urgencias y Emilio Martínez Fernández, entonces médico residente, adscritos al entonces Hospital Materno Infantil Josefa Ortiz de Domínguez, de la Secretaría de Salud, proporcionaron una atención inadecuada a la agraviada, a grado tal que la mala práctica médica, la tardanza y la omisión con la que actuaron, ocasionó que el bebé falleciera, aún cuando con los avances científicos, la tecnología y los conocimientos especializados de los médicos tratantes, esto pudo haberse evitado.
               
La Codhem puntualizó que si bien el médico residente Martínez Fernández proporcionó una mala atención a la señora, también hubo responsabilidad por parte de su médico de base, Jorge Quiroz Rodríguez, ya que al desatender sus funciones, fue parte de una inadecuada práctica médica en perjuicio de la paciente.
               
Así las cosas, la Secretaría de Salud deberá realizar los trámites para la indemnización de la afectada, los médicos involucrados deben ser evaluados o separados de sus cargos y se deben llevar a cabo visitas periódicas al hoy Hospital Materno Perinatal del Estado de México “Mónica Pretelini de Peña”, para que el personal que ahí labora se apegue a las Normas Oficiales Mexicanas, especialmente los médicos Jorge Quiroz Rodríguez y Hugo Salgado Martínez.