Zitácuaro, Michoacán.- Poco más de 200 estudiantes de las escuelas secundarias, “Nicolás Romero”, “Suprema Junta Nacional Americana” y “Rafael Castañeda” acudieron al auditorio municipal, Samuel Ramos, para escuchar la platica “Bullying, Una Amenaza Juvenil”, que impartió personal de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México.
En atención a la invitación hecha por el Instituto Zitacuarense de la Juventud, el pasado 01 de junio la Codhem se presentó ante los adolescentes michoacanos que escucharon con atención qué es el “Bullying” y como evitarlo en sus planteles educativos.
Desde que el personal de la Codhem pisó suelo michoacano, los estudiantes mostraron su entusiasmo por conocer un poco más acerca de este fenómeno que afecta a miles de jóvenes, no sólo en este estado, sino en el país y el mundo entero.
Impacientes por el inicio de la plática, los alumnos esperaron sólo unos minutos, tiempo que aprovecharon los profesores para repartir el número más reciente de DH Magazine y algunas cartillas sobre los derechos de los jóvenes, al igual que carteles para prevenir el Bullying.
Justo a las 10:00 se apagaron las luces del auditorio y en una pantalla inició la proyección de un video, para posteriormente dar pie a los servidores públicos de la Codhem, quienes utilizando un lenguaje accesible para los “chavos” comenzaron la interacción con los alumnos de esta entidad.
En su mensaje, los ponentes les explicaron a los alumnos que el “Bullying”, también es conocido como violencia escolar, la cual diariamente la padecen miles de alumnos a lo largo y ancho del territorio nacional. “Ser violento e infringir sufrimiento a otro o convertirse en víctima de golpes, persecuciones, acosos, burlas y daños diversos es una constante que lamentablemente en estos tiempos norma las relaciones entre estudiantes, sobre todo en los niveles de educación básica, media básica y bachillerato”, indicó Erika Bello, encargada de la campaña contra este fenómeno.
Los alumnos escucharon con atención los comentarios de Erika Bello y Mauricio Hernández, quienes les mencionaron que el descredito verbal entre compañeros de escuela, poner apodos, golpear, amenazar, burlarse, hacer bromas pesadas, mandar mensajes ofensivos, reírse de alguna característica física particular, forma de hablar, de vestir, hacer chistes de la persona, su raza, sexo, posición social, origen, lengua, religión y capacidades, son algunas de las expresiones del llamado Bullying, término que se usa para hacer referencia a la violencia escolar entre iguales.
El bullying genera consecuencias, físicas y psicológicas entre los alumnos de de educación básica, media básica y bachillerato que son blanco del acoso escolar por parte de sus compañeros, subrayó Mauricio Hernández.
Al paso de los minutos, los servidores públicos lograron captar la atención de los jóvenes, quienes se mostraban muy interesados en cada una de sus palabras, incluso movían la cabeza en señal de aprobación en el momento en que se describía el problema y las conductas que presentan tanto víctimas como agresores.
Finalmente, se hizo énfasis en la prevención de este tipo de conductas y se puso en claro que en caso de ser víctima no temer denunciar esta situación, pues no hay que dejarlo crecer ni en la realidad ni en el espacio virtual de internet, donde los agravios y agresiones son frecuentes.
Ya en el momento de las preguntas y respuestas, los alumnos manifestaron su preocupación por el incremento de este fenómeno en las escuelas del país, pero sobre todo se mostraron dispuestos a hacerle frente y evitar que esto siga afectando a sus compañeros.
Por ejemplo, los estudiantes, que tuvieron una cuantiosa participación en esta mecánica de preguntas y respuestas, mostraron su interés por saber cuáles son las consecuencias jurídicas de la agresión escolar, además de cuestionar sobre las formas en que se atiende a las víctimas, pero también a los agresores y lo más importante, quisieron saber qué hacer para ayudar a alguien que está siendo o ha sido afectado por la violencia de sus compañeros.
Ante ello, los expositores respondieron que siempre es útil colaborar para buscar ayuda, pero sobre todo, procurar una convivencia que privilegie la no violencia y lo mejor de todo, brindarle su amistad al afectado, integrarlo, llamarle por su nombre y no por apodos, invitarlo a todas las actividades y compartir; mientras que a quienes son agresivos, es importante ayudarlos a encontrar actividades que les diviertan y les sirvan para canalizar su energía de manera positiva.
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